miércoles, 10 de julio de 2013

Soy un peligro para mí misma, una prisionera de mi propio infierno.

Lo siento. Siento no ser lo que tú esperas que sea. Siento ser una decepción continua. Siento ser un puto monstruo. Siento ser un desastre que no sabe hacer nada bien. Siento no encajar en ningún lado. Siento ser tan sensible. Siento ser tan jodidamente imbécil. Siento no poder salir nunca de ese profundo y oscuro agujero que me tiene atrapada. Siento ser una inútil y un estorbo. Siento ser demasiado cobarde y débil. Siento morir viviendo. Siento no tener el valor para afrontar mis problemas. Siento seguir en este mundo. Siento no ser perfecta. Siento ser así.
Porque yo, yo soy un peligro para mí misma, una prisionera de mi propio infierno.

martes, 9 de julio de 2013

miércoles, 26 de junio de 2013

Inquietudes de madrugada

Cada noche, como de costumbre, un vacío devastador se apoderaba de su mente y de su cuerpo. Sentía que la angustia y ansiedad poco a poco iban corrompiendo su alma. Se sentía muerta por dentro. Estaba acostumbrada a llorar en silencio cada noche, ahogando las penas  bajo su almohada. Las lágrimas recorrían su rostro como frías aguas cristalinas. Quería desaparecer, desaparecer y olvidarse de todo su entorno. Quería deshacerse de toda esa carga pesada y dañina que llevaba a sus espaldas. Anhelaba sentirse viva de nuevo. Quería marcharse de ese mundo hostil y frívolo. Ansiaba la ataraxia, la abulia, el estado de imperturbabilidad absoluta. Alcanzaba un pequeño y transitorio éxtasis cada vez que las cuchillas abrían su piel y la sangre emanaba. Sentía que aún había un ápice de esperanza en su mísera vida. Sabía de sobra que esa no era la solución, pero al menos la calmaba temporalmente hasta que encontrara una. Pero ese momento nunca llegaba. Sus brazos y sus piernas eran fieles testigos de sus frustraciones e intentos fallidos de canalizar estas. Fieles testigos marcados para siempre...

"¿Qué es la música?"